jueves, 24 de marzo de 2011

de bacanes por Río de Janeiro.....

24 de marzo


Así como de la nada me ví en un avión de Aerolíneas Argentinas rumbo a Rio de Janeiro. ¿Cómo llegué? Recibí la llamada de Fabi el martes al mediodía cuando estaba protestando al volante del super  R9 que de vuelta me estaba fallando. Este auto Francés de colección (según mi gran amiga Julieta) ha sido un gran aliado en muchas oportunidades, pero al momento de recibir una llamada tan importante como esta yo estaba tratando de que el auto no se mantuviera acelerado mientras trataba de ingresar al puente de Santa Fe con un camión pasándome a todo trapo por el costado. La perra en el asiento de atrás solo me miraba mientras yo le gritaba a mi celular: ¡Paraaaaaa paraaaaa, que el auto me está fallando y tengo que estacionar!!!!!  ¡¿Como que me voy a Rio?! ¡¿Que hago con la perra?!

America se quedó en una guardería re top. Le llevé su comida balanceada con dos litros de leche…sino la nena no me come, vio? Mientras me iba se me caían algunas lágrimas. Realmente es terrible dejar a una hija peluda  por tantos días sola. Sabía que iba a estar bien cuidada pero me angustió verla parada en dos patitas contra la reja llorando mientras yo me iba. 

Agarré un bolsito con algo de ropa y salí para Buenos Aires en colectivo.  Al otro día a las 20:45 salí en vuelo para Río de Janeiro. ¡Qué emoción! No sólo me iba a encontrar con Fabi que hacía casi dos meses no veía, sino que volvía a Brasil. Río nunca fue la ciudad que más me gustó, es más, cuando estuvimos durante el viaje me causó mucho rechazo. Pero está bueno darle segundas oportunidades a las ciudades.

Llegué sin ningún problema a los brazos de Fabi…nos abrazamos con fuerza. En dos meses nos habíamos visto 4 días en Mar del Plata. En el medio pasaron muchas cosas, dejar el departamento de Mar del Plata, hacer dos viajes a Santa Fe con los problemas que tuvimos en el auto, la búsqueda mía de trabajo, vivir en una casa nueva que Fabi todavía no conoce más que por fotos. Mientras Fabi estuvo embarcado y la realidad es que trabajó muchísimas horas aunque sólo mande esas fotos donde se está metiendo a la pileta del barco o comiendo asado con sus compañeros. Lo bueno es que está feliz con lo que hace…qué más quiere una persona que amar lo que hace para vivir?

Me olvidé mencionar un detalle: Fabi me mandó los pasajes para ir a Río porque lo mandaron a hacer un curso para poder seguir avanzando en su carrera. La cuestión es que la empresa para la que trabaja le paga el hotel y le da 90 reales por día para consumir lo que quiere del frigobar o para pedir comida a la habitación (si digo room service queda muy cheto, no?). Lo único que tenemos que pagar para que yo esté en el mismo hotel son 69 reales por día que es una tasa de acompañante, lo mismo que hubiéramos gastado si íbamos a un hostel que sale 35 reales por cabeza, y encima tenemos la comida incluída! Realmente estos están siendo días bacanes, eso que uno ve en las películas y que piensa que nunca va a vivir. Imaginen que en realidad la habitación de este hotel está saliendo 320 reales para los dos, o sea como 700 pesos argentinos por noche de hotel!!!! Ahhhhhhhhhhhh!!!! Sí, ridículo señores…

Yo llegué un miércoles a la noche. Tanto el jueves, viernes y sábado pudimos disfrutar a pleno de la playa. Esta es la parte linda que el año pasado cuando estuvimos en Río no habíamos visto. Cuando vinimos la primera vez llegamos y nos fuimos de la Rodoviaria (Terminal de Buses) con imágenes aterradoras y la verdad no pudimos disfrutar ni un poquito las cosas lindas de esta ciudad…que, sigo insistiendo, tiene algunas pero las cosas malas son tan malas que tapan cualquier posibilidad de disfrute en algún punto.
Pudimos conocer Ipanema y Leblon y vimos la mejor puesta del sol desde la Punta de Arpeador. Tambíen fuimos a Praia da Tijuca donde es la zona más cara de todo lo que vimos en Río hasta ahora. Los departamentos ahí cuestan alrededor de 500.000 Reales, o sea como un millón y medio de pesos. Casi todos los edificios que dan al mar tienen unos balcones enormes y arriba tienen terraza y pileta. Contrasta un poco con lo que uno ve para llegar a esa realidad: el ómnibus pasa por la favela Rosinha. Sin palabras. 
El sábado nos levantamos bien temprano, desayunamos bien potente y salimos para Copacabana que Fabi había quedado con un hombre de Couchsurfing para ir a nadar juntos. La playa estaba casi vacía a las 8:30 de la mañana, y el sol ya pegaba bastante fuerte. Fabi no encontró a este hombre, pero preguntando por él lo terminaron invitando a nadar con un grupo de gente. Mientras él se deslomó 2 horas contra las olas, yo me desplomé en la arena y me quedé dormida. Fue uno de esos placeres que uno nunca se va a olvidar en la vida. Cuando Fabi volvió salimos a caminar y terminamos haciendo los 4 km que tiene la playa de Copacabana. Ya para esa hora la playa estaba repleta de gente, pero siempre con espacio para moverse…nunca, jamás ví en otro lado que no sea Mar del Plata la tendencia a pegarse unos a otros en la playa. Y la realidad es que, como dijo alguna vez algún amigo nuestro, no hay lugar más democrático en Brasil que la playa. Ahí todos estamos semi desnudos y no existen las carpas privadas que ocupan el espacio público. Las sombrillas y sillas que se alquilan son totalmente accesibles (4 reales cada cosa, o sea 10 pesos argentinos) y si uno quiere tomar o comer algo en la playa no te arrancan la cabeza. En Argentina cada vez da más la sensación que la playa es propiedad de los ricos. ¿Cuánto hay que caminar en Playa Grande para encontrar un paso público? ¿Qué es eso de que en las playas que van hacia el Sur los matones que cuidan que no entres al balneario te prohíban poner tu sombrilla en espacio público porque estorba a la vista? Si querés una sombrilla en ese espacio público tenés que, según ellos, alquilarles la sombrilla al balneario…yo creo que en algunos aspectos de diferencias sociales estamos comenzando a cometer atrocidades y lamentablemente estas cosas terminan naturalizándose.

Acá en Brasil, la playa puede ser democrática, pero en  la calle se ven cosas de locos ya naturalizadas. Uno entra al hotel de 700 pesos la noche y tiene en la puerta a un hombre durmiendo todas las noches, sucio y sin nada ni nadie. Uno camina por las calles del centro y mientras ve una vidriera con una cartera que cuesta 1500 reales tiene a un chico en patas durmiendo sobre un cartón. Ya ni los vemos. Es tristísimo que esto sea parte natural del paisaje de esta ciudad maravillosa (¿)

El sábado a la tarde nos fuimos en Bondi a Santa Elena…El Bondi es lo único que se conserva de una época bohemia y de arte en Río de Janeiro. Santa Elena es un barrio sobre un morro de los tantos que rodean a esta ciudad. Las casas muestran un pasado de riquezas, hoy día muchas de esas casas han sido conservadas, otras convertidas en barcitos para tomarse una cerveza (alguna que otra servida en la puerta de alguna Iglesia), o en negocios de ropa alternativa. Hoy día también hay un cine pequeño. El bondi hasta arriba solo cuesta 0,60 reales mientras que un metro normal está costando 2,80 reales. ¡Gente, dejen de quejarse de lo que sale el transporte en Argentina! En Brasil el salario mínimo es mucho menor que en nuestro país y los pasajes de transporte urbano están a más del doble…lo que nosotros pagamos 2,3 pesos un pasaje acá se paga 5,80 pesos argentinos….


El domingo el cielo se nubló y eso no cambió hasta hoy, jueves, que nos estamos despidiendo de Río. Ese día fuimos a conocer el Parque de Tijuca. Este son varios morros exactamente en la mitad de la ciudad con el objetivo de conservar un pulmón verde y recuperar lo que queda de la Mata Atlántica. Esta zona ha pasado por varias etapas, fue una zona aprovechada para plantar café principalmente. Las fazendas eran enormes y poco a poco fueron destruyendo todo lo que era verde. Hoy día por suerte mucho se ha recuperado. Si este Parque no existiera, Río tendría en promedio 7 grados más….sería algo así como el infierno en la Tierra.

A partir del lunes, como Fabi comenzó a hacer el curso desde las 8 de la mañana hasta las 4, yo me dediqué a caminar por la ciudad, a ver los mercados, a comprar algunas cositas…a las 4 nos encontrábamos con Fabi para salir a correr por la costanera de Praia de FLamingo o para tomarnos una cervecita en el bar Amarelinho en Cinelandia, frente al hermoso Teatro Municipal.
No pensé que iba a volver  esta ciudad, y menos que iba a suceder tan pronto. Ha sido una semana de sueño…y siguen las aventuras!!!
Hoy a la tarde nos vamos a Sao Paulo a visitar a unos amigos, y el domingo de vuelta a casa. Extraño un montón a América, maldita bola de pelo se hace querer!!!

Si quieren ver cómo es Río, las sensaciones que da pueden ver  las siguientes  películas:

 “Central do Brasil” de Walter Salles.   La primer parte sucede en Río, la segunda en el Norte de Brasil, lo que se llama el desierto, el Sertao.  Acá tienen el trailer, pero en You Tube se la puede ver entera por partes.    http://www.youtube.com/watch?v=ako8metwlAY

“Ciudad de Dios” de Fernando Meirelles.  Es una película fuerte que filman en la Favela Cidade de Deus, acá en Río. El tráiler lo pueden ver en http://www.imdb.com/video/screenplay/vi1937440793/

1 comentario:

  1. Puf, me lei de corrido tus aventuras con el auto y este viaje, y no veo la hora de juntarnos y charlar horas asi sabemos mas detalles!!!
    un abrazo enorme a los dos!!!

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