lunes, 5 de mayo de 2014

Sigue el día en Varanasi.

¿Y el río Ganges dónde está? ¿ Hacia dónde queda el río?  ¿Ganga? Estas son las preguntas que fuimos haciendo a las personas que se nos cruzaban en las callecitas para poder encontrar el río en un mundo que te desorienta. Finalmente la inmensidad del río se mostró...hacia un lado y otro se veían filas de Ghats. Esta palabra define simplemente a las escaleras que bajan hasta el río, pero cada uno de estos espacios tiene una significación particular para los hinduistas. En algunos se hacen cremaciones, en otros la gente se va a higienizar. Y por momentos se ve a las personas ingresando los cuerpos ya envueltos en unas sábanas blancas para lavarlos en aguas sagradas y una persona lavándose los dientes a 50 metros. También se ven búfalos acalorados metidos en el río sin moverse por horas, toros gigantes bellísimos que son tocados por los peregrinos como animales sagrados, encantadores de serpientes, mujeres lavando ropa, hombres que te quieren dar la mano y luego te dicen que les tenés que dar dinero ya que tocarlos a ellos es sagrado, y así sigue la lista.

Llegar al Ghat de las cremaciones es bastante impresionante. El río es un espacio sagrado. Aquí la gente viene a meditar, observar, limpiarse y volver a empezar. Los hinduistas creen que tomando un sorbo del agua de Ganges se limpian sus pecados y que al morir el cuerpo debe ser lavado para deshacerse de los errores cometidos en la vida y así pasar a la nueva vida limpios. Como en el catolicismo, las religiones siempre encuentran una manera para que el creyente se sienta renovado después de cometer pecado. Podés haber sido un golpeador, farsante, violador, asesino,pero si lo confesas y rezas unos ¨Padre Nuestro¨o te tomás un vaso de agua estás salvado, no te vas al infierno ni vas a reencarnar en un ser inferior.Viéndolo desde afuera, diganme si no parece una cosa de locos. Todo está siempre justificado por la fe, si uno tiene fe en la religión que haya elegido, entonces todo se puede explicar. Ir a confesarse  a un cura y tomar un sorbo de agua de un río tienen las mismas connotaciones.

Las maderas que se usan para cremar los cuerpos se acumulan al lado del ghat y depende del dinero que la familia puede pagar el tipo de madera que le dan, siendo el sándalo la madera más cara. Hay un sector para que los familiares se paren mientras creman a sus familiares. En general las cremaciones son comunitarias. Cada cuerpo se pone sobre una pila de madera luego de ser lavado en el río. Lo comienzan a prender fuego. Son 4 o 5 cuerpos siendo cremados al mismo tiempo al aire libre, por lo que el calor y los olores son intensos. Está obviamente prohibido  sacar fotos por respeto a la familia y a la creencia en sí. Los restos de los cuerpos que no llegan a quemarse son arrojados al río para que peces, perros  y cuervos terminen de hacer el trabajo que los gusanos hacen bajo tierra en nuestros cementerios, la única diferencia es que en India todo se hace al aire libre. (Encontré esta página en internet con fotos que dan una mirada que no ví en otro lado. No verlas si son impresionables. http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2011/08/09/varanasi-muerte-sagrada-en-el-ganges/)

Lo que sí me gustó es el concepto de muerte que tienen los hinduistas. Al creer en la reencarnación, la muerte no es algo tan dramático como lo es para nosotros, los católicos o cristianos. No hay gente llorando en las cremaciones,sólo se observa,se despide al muerto hasta el próximo encuentro. Me gusta poder pensar y jugar un poco con la idea de que en realidad la vida no se termina con la decrepitud del cuerpo, que de alguna manera seguimos dando vueltas por ahí.

En la India llama la atención la variedad de religiones que conviven, cada una con sus creencias y tradiciones. Musulmanes, Hinduistas, Católicos, Budistas, Jainistas, Sihjs, Zoroastristas, Judíos viven en las mismas ciudades compartiendo territorio para poder poner sus templos. Lo más extraño de todo es que el Estado es considerado laico, pero no creo que haya población que esté más moldeada por las religiones como en la India. Ghandi era por un lado el mayor representante de la construcción del Estado Indio como democracia y república, pero por otro lado era un hinduista extremo y su vida era un ejemplo de cómo el pueblo debía actuar en su vida diaria. Llegó a hacer pública su decisión de comenzar una vida de celibato después de muchos años de matrimonio. Por otro lado, estaba en total contra de que existan los ¨intocables¨ , aquellas personas de las castas más bajas que el resto evitaba hasta tocar porque los bajaba a su casta inferior, lo más bajo de lo más bajo de la raza humana según el hinduismo.(aún existe esta casta de los
¨intocables¨a pesar de las luchas).

El Budismo surge como contra al sistema de castas que mantenía el hinduismo. En el momento de su creación fue la religión más populosa, hoy sólo el 1% de la población practica el budismo. Tuvo más impacto y permanencia en algunos países del Sudeste Asiático, principalmente en Tailandia y Camboya. Los Jainistas tienen un concepto de vida similar al budismo (las dos surgen al mismo tiempo, Mahavira Y Gautama son contemporáneos) pero agregan reglas muy extremas en el tipo de alimentación que se debe tener y hasta llegan a usar pañuelos en la boca cuando caminan por la calle por miedo a matar a algún insecto que entre en su boca por accidente.

 Los Musulmanes representan el 13% de la población, que parece poco, pero considerando que los Indios son 1300 millones, la población musulmana acá es más grande en número que la de Pakistán (con quienes aún están en conflicto).

En Goa (más adelante en el viaje) tuvimos contacto con católicos. Los portugueses que se instalaron en este Estado durante 400 años llegaron a construir muchas y enormes iglesias. La población fue empapada por las creencias en santos y vírgenes, y esas son las figuras que hoy día se veneran en esta parte de la India.

Después de estar en gran parte de Latinoamérica y Europa, Marruecos, China, Tailandia, Camboya, Vietnam e India; después de entrar a templos, iglesias y mezquitas, después de ver en los frentes de las casas dibujos de Ganesh, Shiva, Buda y la Virgen María, y estatuas de Tao, el mono Hanuma, San Francisco de Asís, después de hablar con personas de creencias diferentes, llego a la conclusión de que uno cree en lo que le ponen enfrente. Si los Portugueses nunca hubieran llegado a Goa, los conductores tendrían la figura de  Shiva colgando del espejo del tuc tuc, o si los españoles nunca hubieran llegado a América, la Pacha Mama ocuparía todas las tradiciones. El ser humano precisa creer en algo y se agarra de lo que tiene a mano. En el fondo todos creen en lo mismo pero con nombres diferentes. La India, en vez de acercarme a una espiritualidad más profunda o de hacerme entender las religiones como tal, a mí me hizo el efecto contrario. Volví aún más escéptica de lo que era, entendiendo cada vez menos lo ilógico de las luchas, batallas y muertes provocadas por la lucha entre religiones.

 El día en Varanasi terminó en la terraza de nuestro hotel con un té, escuchando el sonido eterno de la ciudad y cuidando que ningún mono nos venga a robar las galletitas.




1 comentario:

  1. Permitime añadir a este nuevo capitulo de tu muy lindo cuento de viaje que las luchas de religiones son luchas de poder y, como creo dijo Andreotti, "Il potere logora chi non ce l'ha!" - el poder desgasta a los que no lo tienen. Un abrazo

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