lunes, 16 de mayo de 2016

Alguna que otra frustación...

Todos tenemos alguna que otra frustración en la vida, algunos con la pareja elegida, otros con su trabajo, algunos tienen frustraciones sexuales, otros sueñan con vivir en otro lugar y por uno u otro motivo se sienten siempre atados a donde nacieron, hay personas que quieren ser mamá o papá y no pueden, y hay otras que terminan teniendo hijos por complacer o por seguir el ritmo impuesto sobre sus vidas. En todos los casos aparecen verbos como querer, soñar, desear. Acciones que hacen referencia al preferir algo diferente de lo que tenemos. Acciones que van a contramano de la aceptación de lo que la vida nos regala.

Hace dos días llamé un taxi a domicilio, no vino. Volví a llamar dos veces más y nunca apareció. Finalmente tomé un taxi al azar en la calle. El chofer era una versión de Brandoni, como aporteñado. Un hombre grande con pocos pelos pero largos y blancos.Voz de bolichero viejo. Me cuenta que los médicos le mataron a su mujer. Si. En el parto. No salió más me dice. Me la mataron. pero ella siempre me señalaba una linda chica del barrio. De linda era,  ella me decía que si se moría yo tenía que juntarme con esa muchacha. Pero mirá si te vas a morir antes que yo. Dejá de decir pavadas. Y qué historia le voy a contar! esta muchacha estaba para monja. Y entre cosa y cosa me terminé casando con ella. Yo me quedé con la nena, aunque mi suegra no quería saber nada. Cómo iba a criarla solo y patatin patatero. Me gané a una vieja que venía a cuidarme a la nena mientras yo trabajaba. Volvía a la tarde y ella (chasquido de los dedos y mueca de ganador) se las piraba. La cuestión es que la señora ésta la empezó a dejar a la nena ir a jugar a lo de la muchacha , claro pobrecita, sino se aburría. Entre una cosa y la otra la muchacha la empezó a cuidar tiempo completo, y bueno, salimos un par de veces, a unos bolichongos, a tomar algo. Y nos pusimos de novio. El papá mucho no me quería. Pero era una buena piba, así que le pedí casamiento después de tres meses. Vamos 28 años. Y bueno, estamos acostumbrados. Nos hicimos una casa en Guadalupe. Ahhhh, no le falta nada. Trescientos cincuenta metros cuadrados de casa. Tenemos todo ahí. Y bueno, sí. Tranquilos. ¿Acá es ? Bien, son ciento sesenta pesos. Suerte eh?

Bajé del auto sorprendida de cómo se puede resumir una vida en 20 minutos de taxi. Claro que esta es la versión oficial, la que le cuenta a sus clientes. Probablemente la haya contado más de mil veces. ¿Cuántas otras versiones habrá?  ¿ Hablará alguna vez de su tristeza al perder a su esposa y tener que hacerse cargo sólo de una nena? ¿Alguna vez incluirá sus frustraciones en el relato? ¿Le gusta lo que hace día a día?  Versiones de la vida en 20 minutos. Un buen título para un libro. Todos tenemos ese libreto preparado y lo sacamos sin cuidado cuando nos preguntan cosas tales como: ¿Y vos qué hacés? ¿Cómo va la vida?. Uno cuenta lo superficial, lo que en realidad no importa. Bien, todo bien. Con muchos cambios como verás. Me separé y claro en la casa ya sola no podía vivir. Era demasiado trabajo para mí. Y sí, me está costando mucho establecerme económicamente y me salió una posibilidad en España. Me voy a trabajar con mi hermano que está allá. Si, si. Al principio viviría con él. ¿Los perros?. Y...tuve suerte. Casi por milagro, quienes me alquilan la casa, lo hacen con dos de los perros y a la tercera perra me la llevo conmigo a España. Sí, ya le compré la jaula. Enorme! Ahora vivo en la casa de una amiga por un tiempito, y otro tiempo en el departamento de mi ex, que sale de viaje por un mes y pico y me lo presta. Sí, un copado la verdad. No tengo palabras de agradecimiento. Sí, claro que me cuesta muchísimo irme, logré construir mucho a nivel social acá y me duele en el pecho separarme de ciertas personas. Sí, tal cual. Viste que yo soy una mina sociable...voy a poder hacer grupo en seguida allá. No, no lo dudo. ¿Hijos? No, no tengo. Y termina el relato con una reflexión de lo mucho más fácil que es hacer estos cambios sin hijos. Un libreto como cualquier otro. Algunos libretos parecen ser más interesantes porque incluyen viajes, nueva gente, aventura, pero en el fondo es todo lo mismo, lo único que cambia es el paisaje. Algunos pescan al aire que esto es la pintura, lo que se ve y te hacen preguntas como: ¿Pero estás feliz con la decisión? ¿No es tal vez una simple forma de escape? La casita de naipes que construis con tu relato se desmorona. 

Si me hubiera animado a hacerle alguna pregunta fuera de libreto al taxista, sus trescientos cincuenta metros cuadrados de casa hubieran cobrado otro significado y tal vez algunas paredes se hubieran derrumbado en su imaginación. De golpe la pileta hubiera estado sucia y con hojas, el quincho un total desorden y la mesa y las sillas de algarrobo se encontrarían adentro de la chimenea para calentar ya que habría un agujero en el techo. Momento de poner las cosas en su lugar, de comenzar a dejar de construir. Cuando el guionista cambia el libreto nos enfrentamos a lo que nos pasa realmente. Es un desafío sentarse a escribir la versión de vida que hacemos pública y verla como tal. Y tratar, tal vez, de ir más lejos, y descubrir alguna que otra frustración que nos hace ruido y no podemos identificar. 

2 comentarios:

  1. Sos una capa hija. Admiro mucho lo que haces. Todo.

    ResponderEliminar
  2. Sos una capa hija. Admiro mucho lo que haces. Todo.

    ResponderEliminar